La educación de los padres
Jesuitas en Panamá se remonta bien atrás,
desde cuando en 1568, con motivo de la primera expedición
jesuita al Perú, en su paso por la ciudad, los vecinos
solicitaron al P. Jerónimo Ruiz del Portillo el establecimiento
de un centro educativo regido por la Compañía
de Jesús. En 1577 se establecerían en la ciudad
el P. Miguel Fuentes con un Hermano venidos como capellanes
del Ejército enviado desde Perú para combatir
a los piratas que se habían asentado en las montañas
del Bayano a los años.
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Antigua Catedral en Panamá
La Vieja |
Más tarde, en abril de 1594 la Compañía
se establece definitivamente en Panamá y toma la dirección
de una escuela de primeras letras, ubicada en Panamá
la Vieja, abriendo las puertas de un humilde Colegio gracias
a la donación de una benefactora y al gran deseo y
peticiones de los Istmeños. Al P. Juan de Baena con
el cargo de Rector, acompañado de otro Padre y dos
Hermanos se les encomienda abrir las primeras clases de gramática
por no haber ningún centro de enseñanza en la
ciudad. El colegio es muy bien aceptado ya que sus alumnos
progresaban no sólo en los ejercicios literarios, sino
que también en la práctica de la piedad.
El Colegio que progresaba muy bien adquirirá
rango universitario cuando Monseñor Francisco Luna
deseando establecer una Universidad en el Istmo colabore para
inaugurar dos Cátedras (de Filosofía y Teología),
y logre una donación para la construcción de
un edificio nuevo. Pero en enero de 1671 llega el pirata Henry
Morgan destruyendo por completo la ciudad y con ello el colegio
de los padres Jesuitas y todas sus pertenencias. Quedan desamparados
en la playa los Padres, en completa ruina.
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Antiguo Colegio en el Casco Viejo |
Luego de la reconstrucción de la ciudad
en la Bahía de Ancón ( 1673), los Padres vivían
en situación de miseria y con un colegio en mal estado.
Con el tiempo se fueron recuperando y gracias a las donaciones
se va construyendo un nuevo edificio para el Colegio. El doctor
Francisco Javier de Luna, futuro obispo de Panamá,
insiste otra vez en fundar las cátedras de Filosofía
y Teología en manos de los Jesuitas. Después
de muchas conversaciones el Padre General, P. Francisco Retz,
acepta dicha encomienda. El 3 de junio de 1749, por Real Decreto,
se concedió licencia a fin de fundar tres cátedras
(de Filosofía, Teología Moral y Escolástica)
en el Colegio de la Compañía de Jesús
en Panamá. Así queda fundada la Real y Pontificia
Universidad de San Javier. Estas cátedras contribuyeron,
por aproximadamente 18 años a la formación de
muchos sacerdotes y de excelentes ciudadanos. Le tocó
a un jesuita panameño, el P. Juan Antonio García
Giraldo ser Rector de esta Universidad que se llamó
Universidad de San Javier.
Todo este inmenso bien que realizaba la
Universidad Javier, vino a perderse con la histórica
Pragmática Sanción que firmó Carlos III
el 27 de febrero de 1767, expulsando a los Jesuitas de dominios
españoles. El 2 de agosto de ese año, los Jesuitas
de Panamá fueron conducidos a prisión y desposeídos
del edificio y de sus haberes. En el exilio de los Estados
Pontificios murieron la mayoría de ellos.
Fueron no pocos los panameños que
ingresaron en la Compañía, varios exlumnos del
Colegio de los jesuitas, y que en estos tiempos y adquirieron
renombre especial en la Iglesia y en las misiones de la Compañía
de Jesús en toda América. Baste citar entre
ellos a:
El Padre Pedro Ignacio Cáceres,
misionero, teólogo y predicador, nacido en Panamá
en 1617. Misionó entró en el territorio de
los Paes y Guanacas. Fundó en 1650 las misiones de
Noanama, Zitará y Chocó. En 1651 se dedicó
a la catequización de los Neivas. En 1677, a los
60 años entró en las Misiones del Marañón.
En 1678 fundó los pueblos de la Presentación
(indios Chayavitas) y San Antonio Abad (Indios muniches).
El Hermano Hernando de la Cruz (Fernando
de Ribera).Hermano jesuita nacido en Panamá en 1591.
Entró en la Compañía en 1623. Fue director
espiritual de una mujer piadosa, Mariana de Jesús,
de Quito. Poeta, pintor de varios cuadros que existen en
la Iglesia de los jesuitas de Quito y murió en Quito
el 6 de enero de 1646.
El P. Esteban Ferriol, llamado el Apóstol
del Darién. Nació en Panamá el 2 de
agosto de 1681. Ingresó en la Compañía
el 13 de agosto de 1697. Profesor de Filosofía en
Quito en 1717. Desde 1700, se internó en el Darién
por espacio de 27 años y allí murió
el 31 de julio de 1737. Hablaba a la perfección la
lengua indígena.
El P. Juan Antonio Giraldo, nacido
en Panamá el 23 de febrero de 1705. Ingresó
en la Compañía el 1 de febrero de 1722. Profesor
de Filosofía en el Colegio de Quito en 1746, Rector
de la Universidad de Panamá en 1759 y fallecido en
Cartagena de Indias el 3 de diciembre de 1767.
El P. Agustín Hurtado conocido
por su martirio en las misiones de los Maynas. Había
nacido en Panamá en 1683. Entró a la Compañía
en 1685 en Colombia (Santa Fe). Trabajó con los indígenas
Roamainas. Fue superior de las misiones del Marañón,
residiendo en el territorio de los Gayes. Fue asesinado
a puñaladas por dos mulatos en el sitio de Bracamona
(Gayes) a principios de 1677.
El P. Nicolás López.
Padre, nacido en Panamá el 6 de diciembre de 1711.
Ingresó en la Compañía el 7 de octubre
de 1732. Predicador y confesor famoso y Director de las
Congregaciones de la Buena muerte en el Colegio de Latacunga
(Ecuador). Desterrado en 1767, murió en Ravena (Italia)
el 28 de junio de 1777.
El P Francisco Torres, nacido en Panamá
el 4 de octubre de 1726. Ingresó en la Compañía
de Jesús el 22 de octubre de 1740. Falleció
en Faenza (Italia) el 6 de mayo de 1778.
El P. Pedro Troyano.. Nació
en Panamá. Procurador de las misiones de Mainas cuando
ocurrió la expulsión de los jesuitas en 1767.
A ellos habría que añadir
los Padres Nicolás Acuña, Silvestre Arechua,
Felipe Arosemena, Antonino Ayala, Blas de la Carrera, Pedro
Ignacio de Cervela, José Delgado, Miguel García,
Juan de Ledea, José León, Antonio de Lora,
Andrés Montalvo, Antonio Paz, José de los
Ríos, José Rodríguez y los estudiantes
Isidoro y Pedro de Alba, Rafael Bracho, Jacinto de Cáceres,
Pedro Calvo, Francisco Fuica, Pedro Grillo, Pedro Navarro,
P. Prendes, Tomás Rumbea, Andrés Vera y Roque
Vitoria.
No es hasta un siglo después que
pisa tierra panameña un Jesuita. Cuando el P. Junguito
es consagrado obispo de Panamá (1901), queda instalada
definitivamente la residencia de los Padres Jesuitas en la
actual iglesia de San Francisco.
En diciembre de 1925 un grupo de prestigiosos
ciudadanos católicos dirigen una carta circular a distinguidos
señores en el istmo sobre la necesidad de abrir un
Colegio Jesuita. Piden la intervención al representante
de su Santidad en Centroamérica, Mons. José
Fietta, para apurar el proceso. Le mandan su petición
al padre General de la Compañía R .P. Wladimiro
Ledochowski. En carta de diciembre de 1926, el padre expresa
su agrado del deseo de los panameños, pero dice que
se tendría que esperar unos cuantos años debido
a la falta de personal para el Colegio.
No es hasta 1948 que llega un grupo de 7
Jesuitas a organizar la apertura del nuevo Colegio Javier,
localizado detrás de la iglesia de San Francisco en
el Casco Viejo de la ciudad. El superior es el R.P. Florentino
Idoate y es acompañado por el P. Luis Ciarán
(Prefecto y Secretario), el P. Manuel Maguregui (tesorero
del colegio), el P. Juan Arostegui (Espiritual de los alumnos),
el P. Roque Iriarte, el P. Donaldo Chávez y el P. José
Agustín Arango. El 24 de mayo de 1948, se abren por
primera vez, a los alumnos, las puertas del colegio. Son 201
los fundadores, todos ansiosos de comenzar el curso. El curso
cubre desde primer grado hasta primer año de Ciencias
y Letras. Los alumnos progresan maravillosamente, adquieren
no sólo conocimientos académicos, sino también
los valores cristianos que los Padres Jesuitas han sabido
transmitir con mucho afecto a sus muchachos.
En solemne ceremonia celebrada en febrero
de 1953 se lleva a cabo la primera Graduación del Colegio
Javier, son 21 los bachilleres de Ciencias y Letras. En 1954
se termina de construir un edificio para el nuevo sitio del
Colegio, localizado en Perrys Hill (ahora conocido como Perejil)
en Bella Vista. Queda así abierto el curso a primaria
en esta nueva obra de los Padres Jesuitas. En 1956 quedaba
terminado el edificio para Secundaria. La capacidad del Colegio
ahora llega a ser superior a la de mil alumnos, se traslada
casi por completo el personal a la nueva localidad.
Desde 1963-1966 siguen los trabajos en la
construcción del gimnasio y de la Capilla que ofrecen
servicios excelentes no sólo para el colegio sino también
a muchas otras organizaciones.
En
1970 se abre el capítulo más importante del
Javier con la creación del servicio Social Javeriano.
Surge como recomendación de una reunión de Superiores
de la Compañía de Jesús, efectuada en
Río de Janeiro en 1969. Tiene como objetivo último:
"Contribuir al Crecimiento del Reino de Dios en Panamá,
mediante una educación evangelizadora". Han habido
más de 50 campamentos de verano que han contribuido
efectivamente a la promoción de "Hombres y Mujeres
al Servicio de la fe y Promoción de la justicia",
lema del trabajo evangelizador de las obras de la Compañía
de Jesús en el mundo entero.
Gracias a la generosidad de la asociación
de los Padres de Familia en 1972, se construyen en el nuevo
plantel el Kinder, la tienda-restaurante, salón de
audiovisuales y hacen la donación de una flotilla de
buses.
En 1975 comienza la integración femenina,
dejando de ser un Colegio exclusivo para hombres. La promoción
de 1986 será la primera clase graduada mixta.
Este año cumplimos nuestro 60 Aniversario
de fundación, se cuenta con una población de
2,000 alumnos aproximadamente, incluyendo un equipo docente,
administrativo y Jesuita de calidad
Son 4 siglos que han estado trabajando los
Padres y hermanos Jesuitas "Para la mayor gloria de Dios"
en nuestro querido Panamá. Gracias a ellos se han formado
hombres íntegros que contribuyen al progreso de la
nación. Mil gracias por su trabajo, por el cual todos
decimos orgullosamente "Soy Javeriano".
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